Hace unos días, traje al blog (y a YouTube), una comparativa sobre los localizadores GPS para perros del mercado. En resumen: me quedaría con un Tractive, un Weenect Dogs (XS o XT) o un Kippy EVO, por ese orden. Pero matizo ya: no sustituyen una buena llamada ni unas pautas educativas.
En mi caso, los perros suelen ir sueltos durante los paseos. ¿Todos? ¿Siempre? No, pero me atrevería a decir que 8 de cada 10 veces. Para ello, establezco unas bases de obediencia y hago especial hincapié en el instinto de seguimiento (que nuestros perros aprendan a seguirnos).
Además, una buena llamada es imprescindible para que los perros puedan pasear sin correa.
En todo esto, el GPS es un complemento.
El complemento de una buena llamada
Con Tractive (me imagino que igual con Kippy y Weenect), si pierdes de vista a tu perro, puedes coger el móvil, hacer un seguimiento o activar el LIVE —en tiempo real— y ubicar la distancia y la localización aproximada donde se encuentra.
Por norma, es bastante preciso y suele ser útil para:
- asumir que el perro está ahí al lado, oliendo algo, y ver que no hace falta llamarlo
- comprobar que el perro está muy lejos y que, si tengo una buena llamada, puedo tratar de redirigirle hacia mi posición
- observar las rutinas o conductas de paseo habituales en tu perro y ver cómo puedes trabajar para adaptarlas al bienestar de ambos (llamar a cierta distancia, atar en ciertas zonas, etc.)
Sé que lo anterior suena un poco abstracto, porque no puedo hacerme una idea de las mil opciones que elige tu perro. Sin embargo, imagínate que tienes un pastor alemán con ciertos problemas para desconectar a corta distancia de un senderista y volver a ti; podrías trabajar distintas distancias con y sin personas y mejorar ese ejercicio.
El GPS para perros te ayudará a construir una llamada mejor, en este caso.
Algunas ideas para la llamada
En cambio, en el caso de un podenco que activa instinto de caza y se va tras una presa, ahí te puede ser útil para lo contrario (y asumir que no puedes soltarle aún en ciertas zonas), así como no llamarle y debilitar el comando (la llamada), puesto que no vendrá.
Esto puede parecer algo contradictorio.
Te explico.
Llamar a un perro que no está atendiendo, y mucho menos por el comando/palabra habitual, no tiene ninguna ventaja: aunque fruto de los nervios, suele pasar.
El GPS además, te permite seguir mejorando unas buenas bases de obediencia.
Por ejemplo:
- Si estás practicando la llamada con tu perro suelto, confirmar que viene o que está ignorándote, te va a dar pistas para adaptar el ejercicio
- Te puedes relajar un poco con perros exploradores o con fuerte instinto de caza: no les vas a dejar hacer lo que quieran, pero puedes corregir o crear nuevos comportamientos con una actitud más calmada
- Se vuelve, casi imposible, perder a un animal durante un paseo: vas a poder localizarlo en todo momento. El plus de seguridad es brutal, y si tienes perros que han desaparecido de tu vista durante varios minutos, sabes de lo que estoy hablando


