El registro centralizado de la Ley de Bienestar Animal empieza a ser noticia. Si ya no te acuerdas (han pasado 2 años), se trata de un sistema que permitirá la identificación de los animales de familia.
A diferencia de los registros actuales (descentralizados), unificará datos de toda España, y lo hará para perros, gatos y hurones. La mayoría de los medios de prensa han resaltado este punto. El País, por ejemplo, explicaba que «el recuento se realiza a través de la REIAC (Red española de Identificación de Animales de Compañía). [Pero] Los datos se dan por autonomía a través de las cifras que aportan los consejos de colegios veterinarios de cada región, pero cada uno usa una metodología diferente para llevar el recuento.»
Registro centralizado de animales
El pasado lunes, desde la secretaría de Estado de Derechos Sociales se confirmó que el Real Decreto ya está en fase de elaboración (de ahí, la noticia) y que la REIAC y la DGDA (Dirección General de Derechos de los Animales) están trabajando en equipo con el Ministerio.
Es un paso adelante. La cara B es que (hoy) no se tiene mucha idea de cuántos perros hay en España, con exactitud. Unas carencias (sobre todo, de trazabilidad), que dificultan:
- conocer cuántos animales hay en cada territorio,
- facilitar la recuperación de animales perdidos,
- tener cifras útiles para luchar contra el maltrato y el abandono,
- perseguir la cría ilegal o irresponsable
- y, en definitiva, fomentar la tenencia responsable.
Por lo tanto, no es algo menor lo que se plantea para el registro centralizado, así como requiere de obligaciones y sanciones claras en el futuro Real Decreto, que complementará a través de un reglamento específico la Ley de Bienestar Animal (en estos momentos, estoy preparando vídeo específico de los registros).
Un caso típico que puede volverse una pesadilla para las familias es la pérdida de un animal en otra comunidad autónoma. Una situación que el registro centralizado de animales debería poder paliar y solucionar, en gran medida. En palabras de Rosa Martínez, secretaria de Estado, el sistema fomentará la tenencia responsable: “Se trata de facilitar el cumplimiento de la normativa sobre protección animal por parte de la ciudadanía, de los profesionales veterinarios y de las autoridades competentes”, señalaba para la prensa.
Registro centralizado para profesionales
Si bien no ha saltado a los medios, debemos recordar que el registro centralizado unificará, en realidad, cinco registros distintos (algunos, de nueva creación). En concreto, según la Ley 7/2023 de Bienestar Animal, el Sistema Central de Registros (Capítulo 2, artículo 9), estará integrado por:
- el Registro de Entidades de Protección Animal,
- el Registro de Profesionales de Comportamiento Animal,
- el Registro de Animales de Compañía,
- el Registro de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía y
- el Registro de Criadores de Animales de Compañía.
De este modo, protectoras y asociaciones, profesionales del comportamiento (etólogos, educadores caninos), registro de animales (aquel que ha dado pie al artículo), núcleos zoológicos y criadores estarán en una base de datos segmentada y accesible para los organismos oficiales.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha abierto plazo de consulta pública (15 días) para que las organizaciones y entidades implicadas en el proceso de identificación de los animales de compañía den su opinión y sirva para orientar el futuro texto normativo que desarrollará esta medida.
Experiencia internacional del registro centralizado
El registro centralizado de animales de compañía no es una novedad en Europa. Países vecinos, como el Reino Unido y Francia, ya cuentan con sistemas de identificación que buscan mejorar la trazabilidad y la protección de los animales. En el Reino Unido, desde abril de 2016 es obligatorio que todos los perros estén identificados con un microchip antes de las ocho semanas de edad. Esta información se almacena en bases de datos aprobadas por el gobierno, lo que facilita la recuperación de animales perdidos y contribuye a la lucha contra el abandono y el robo de mascotas. Además, el sistema está respaldado por organizaciones como The Kennel Club, que gestiona registros de perros de raza y el Governing Council of the Cat Fancy (GCCF), responsable del registro y seguimiento de gatos de pedigrí en el país.
Asimismo, en Francia, la identificación de perros, gatos y hurones es obligatoria. Sigue siendo válida para tatuajes (si se hizo antes de julio de 2011) o mediante microchip electrónico (después de esa fecha). La información se centraliza en el archivo nacional de identificación de carnívoros domésticos (I-CAD), gestionado por el Ministerio de Agricultura y Alimentación.
Varios retos a la vista
¿La opinión de este humilde educador canino? Todavía falta un buen trecho para el registro centralizado.
Los grandes retos son coordinarse entre comunidades, valorar quién y cómo financiará (y qué papel tendrán los colegios veterinarios, pero también otros organismos como la RSCE o la ANACP, así como los registros de criadores actuales) y salvar la cuestión de la protección de datos en materia de privacidad y seguridad.
Los puntos más peliagudos son, sin lugar a dudas, aquellos que puedan mejorar la trazabilidad y unificar la información existente (del resto de registros, en muchos casos, no hay datos oficiales). Todo indica que, en unos meses, empezaremos a oír hablar del resto de registros…

