Entre los problemas de convivencia más habituales en el día a día, uno de los que suelen situarse en el top ten es el de los perros que reaccionan mal cuando vienen visitas a casa. Y no solo desconocidos: personas a las que tienen mucho apego, niños pequeños… Hay muchas situaciones en las que un perro puede no portarse tan bien como te gustaría, y hoy queremos darte 5 trucos básicos para solucionar este tema poco a poco. ¡Vamos allá!
#1 Ignórale cuando llegues a casa
Sí, ¡sabemos que puede llegar a ser muy difícil no hacer caso a tu perro cuando llegas y se vuelve loco de amor, como si hiciera años que no te viera! Pero, en serio, acostúmbrate a hacerlo: no le hagas caso cuando esté muy excitado y salúdale solo cuando se haya tranquilizado.
Ignorar este comportamiento hará que tu compañero peludo se mantenga más tranquilo cuando tú llegas a casa, porque estará aprendiendo que recibe tu atención cuando está calmado y no cuando está en pleno arrebato de alegría.
Por tanto, cuando sea una visita quien venga a casa, cada vez será más probable que el perro evite saltarles encima nada más verle (aunque sea de alegría, ¡claro!). Pero, eso sí, es muy importante que expliques a tus amigos y familiares que también deben ignorar al perro cuando lleguen a casa y saludarle cuando esté tranquilo.
#2 Haz que tus invitados se involucren
Para un perro al que no le gustan las visitas, no hay nada peor que ver que los invitados le ignoran totalmente haga lo que haga. Una buena forma de conseguir que esté más tranquilo con personas externas a la familia es hacer que estas se conviertan en algo positivo para él. Haz que, cuando el perro se calme, le den un premio o, simplemente, le acaricien. ¡Convierte poco a poco una experiencia negativa en algo bueno para tu colega canino!
#3 Enséñale la orden de quieto o sentado
Si tu perro se lleva mal con las visitas, es importante que trabajes con él algunas órdenes de obediencia básica. Si le enseñas el sentado o el quieto, por ejemplo, te será más sencillo reconducir algunas conductas. Pero ten en cuenta que, de buenas a primeras, no puedes obligar al perro a permanecer sentado mientras una visita entra en casa, porque estará generando mucha ansiedad y, cuando le liberes la orden, probablemente su comportamiento será más explosivo.
Simplemente, asegúrate de que obedece esas órdenes porque, de esta manera, en momentos puntuales podrás reconducir su conducta para que, por ejemplo, la otra persona pueda entrar en casa o moverse hacia un punto donde el animal se sienta más cómodo con su presencia.
#4 El timbre… ¡su peor enemigo!
Muchísimos perros se vuelven locos cuando oyen sonar el timbre, porque eso significa… ¡Que hay visitas en casa! Si es el caso de tu perro, una buena práctica que puedes poner en marcha es tocar tú mismo al timbre y, antes de que ladre, darle un premio y felicitarle por permanecer callado.
Poco a poco irá aguantando más y más tiempo sin ladrar hasta que, finalmente, esa conduzca desaparezca. Al principio, puede ayudarte otra persona (una tocando el timbre y la otra premiando al perro) para poder actuar lo más rápido posible y premiarle inmediatamente, antes de que el perro tenga tiempo de reaccionar.
#5 No le castigues
Si castigas al perro al ponerse nervioso porque vienen visitas a casa, lo único que vas a conseguir es que cada vez se ponga más tenso. Evita los gritos y cualquier otro tipo de reacción que pueda parecerle un castigo y haz justamente todo lo contrario: premia las actitudes calmadas e ignora la excitación.
Tanto tú como tus visitas, ¡evidentemente! De esta manera, como ya te hemos comentado, poco a poco tu perro entenderá que le es mucho más positivo mantenerse tranquilo porque recibe atención, y que los estados alterados son ignorados por todo el mundo.
¡Y hasta aquí llegan nuestros 5 trucos básicos para conseguir que tu perro se lleve mejor con las visitas! Pero recuerda que, en caso de cualquier duda, lo mejor es que acudas siempre a un adiestrador profesional, que podrá ayudarte a resolver este problema de una forma mucho más rápida y hará vuestra convivencia todavía mejor.

