Desde septiembre de 2023, con la entrada en vigor de la nueva Ley de Bienestar Animal, he visto a muchas familias confundirse entre el seguro para perros obligatorio (RC) y el seguro de salud.
La principal confusión está en que el seguro para perros obligatorio es de responsabilidad civil (a terceros), mientras que el seguro de salud veterinario es para nuestro perro. Las coberturas y sus objetivos son muy distintos, y voy a intentar aclarártelo de la forma más sencilla que pueda.
Seguro para perros obligatorio: Responsabilidad Civil
El seguro para perros obligatorio es un requisito legal desde septiembre de 2023 (Ley 7/2023, a la espera de RD) para todas las familias con perros en España, independientemente de la raza, tamaño o características del animal. Este seguro cubre exclusivamente los daños que tu perro pueda ocasionar a terceros, ya sea personas, otros animales o propiedades (Ley de Protección y Bienestar Animal, 2023).
Sin embargo, como ya he mencionado varias veces en el blog, hasta la aprobación del Real Decreto sigue sin ser «obligatorio» (RC), excepto para perros PPP y en las comunidades autónomas (por ejemplo, Madrid) donde la normativa ya lo pedía.
¿Qué cubre exactamente este seguro?
- Lesiones a personas o daños materiales causados por el perro
- Gastos legales derivados de posibles reclamaciones
- Indemnizaciones a terceros afectados por acciones del animal
Asimismo, el capital asegurado puede variar, pero normalmente se mueve entre los 100.000 y los 150.000 euros, habiendo seguros que cubren hasta 200.000 euros (entre los que yo he revisado).
Seguros de salud o veterinarios (no obligatorios)
En cambio, el seguro veterinario o seguro de salud para perros es un seguro voluntario y diferente al anterior. Su función es cubrir los gastos veterinarios relacionados con el cuidado médico del propio animal.
En Dog Ventura, hay bastante información al respecto, como la comparativa entre los tres seguros veterinarios dedicados (Barkibu, PetPlan y Santévet), así como un análisis de Barkibu, como seguro sin franquicias.
Entre sus coberturas habituales están:
- Consultas veterinarias
- Tratamientos y medicamentos
- Intervenciones quirúrgicas y hospitalizaciones
Su coste varía, pero suele pagarse mensual o anualmente, como el de un vehículo, y los precios suelen oscilar entre los 350 y los 600 euros, según mis cálculos. Si bien estos aspectos dependen mucho de las coberturas contratadas y la aseguradora.
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Diferencias clave entre el seguro obligatorio y el seguro veterinario
Existen diferencias fundamentales que cualquier tutor/a debe comprender claramente antes de contratar, que son la obligatoriedad, las coberturas y el coste.
- Obligatoriedad: El seguro de responsabilidad civil es obligatorio para todos los perros por ley (lo será), mientras que el seguro veterinario es totalmente voluntario.
- Cobertura: El seguro obligatorio protege frente a daños a terceros, mientras que el veterinario cubre gastos médicos para tu perro (o gato).
- Coste: El seguro obligatorio suele ser económico —de media, 30 a 60 euros anuales, aproximadamente—, mientras que los seguros veterinarios pueden costar a partir de 200 euros al año dependiendo de las coberturas incluidas. Por norma, un perro sano y joven sin patologías tiene un coste medio de 400 euros/anuales en las aseguradoras dedicadas arriba mencionadas.
Es una confusión habitual
Muchas familias confunden ambos seguros porque algunas aseguradoras ofrecen paquetes combinados: por ejemplo, al contratar con Barkibu te dejan sumar un seguro RC al seguro de salud.
También es probable que el desconocimiento general de las normativas o la falta de tiempo para revisar estos aspectos genere errores fáciles de subsanar. Por ello, es importante leer las condiciones del seguro antes de contratar y comprobar qué cubre (y qué no) cada póliza.
Ejemplos de situaciones reales
Para entender mejor la diferencia práctica, aquí tienes dos ejemplos reales:
- Caso que cubre el seguro obligatorio para perros (responsabilidad civil): un perro escapa de casa y causa un accidente de tráfico leve. El propietario utiliza el seguro RC para cubrir los daños del vehículo y posibles gastos médicos del conductor.
- Caso que cubre un seguro veterinario: un perro se traga una pelota (¡no les deis pelotas que entren en la boca!) y necesita una cirugía urgente. Gracias al seguro veterinario, los gastos de cirugía y hospitalización quedan cubiertos (o un porcentaje elevado de estos), evitando así un gasto imprevisto elevado para la familia.
En conclusión, contratar el seguro para perros obligatorio no solo es un requisito legal, sino un acto de responsabilidad que puede proteger tu economía personal frente a incidentes inesperados: peleas entre dos perros, accidentes, mesas de bar que salen volando y vajillas rotas…
A la vez, aunque el seguro veterinario no es obligatorio, sí representa una opción muy recomendable si deseas asegurar la salud de tu mascota y evitar costes veterinarios elevados e imprevistos. Ante todo, infórmate bien para evitar confusiones y protegerte a ti y a tus perretes.
