Si tuviera que escoger, me quedaba con estas tres razas de perro, y no soy el único que lo pienso

Si tuviera que escoger, me quedaba con estas tres razas de perro, y no soy el único que lo pienso

Hace unos días, leía un artículo sobre las razas favoritas de Will Atherton, que es un educador canino (behaviorist, como dicen los yanquis) bastante famoso en redes sociales. El conductista defendía sus tres razas de perro favoritas: el cane corso, pastor alemán y el labrador.

Es cierto que elegir una raza de perro puede ser una decisión compleja, especialmente si buscas un compañero que combine unas características concretas. Por ejemplo, hay personas que buscan que el perro se adapte a su rutina familiar; otros, versatilidad; otros, habilidades concretas (por ejemplo, a Atherton le gustan un montón los retrievers, porque me da en la nariz que también le gusta mucho cazar bichos…)

Las tres razas de perro de las que te hablo son…

Hoy, aprovecho para presentarte a las tres razas que yo elegiría, si solo pueden quedar tres en la faz de la Tierra (y dos, son las mismas que menciona Atherton, por cierto).

  1. El mastín (español o de los Pirineos),
  2. el pastor alemán
  3. el labrador retriever

Vamos a revisar algunas de sus características y entender el por qué.

1. El mastín, el guardián de la familia

Los mastines suelen ser una raza que, por su tamaño y actividad tradicional, se han relegado al campo. Por mi parte, me parece el compañero perfecto (sí es cierto, que me gustan mucho los perros de guarda a mí: loberos, ca de bestiar mallorquín, Gran Pirineo, mastines…) para quien busque un animal equilibrado, apegado a su grupo y protector.

En mi caso, hace décadas que estoy enamorado de los mastines del Pirineo, pero el español también me parece maravilloso.

Todos ellos destacan por su lealtad, serenidad y cierta tozudez que, lejos de ser un defecto, los hace confiables una vez que entienden lo que se espera de ellos. Cuando has trabajado con muchos perros, te asombra cómo el mastín no busca darle «la vuelta» a las situaciones (u órdenes) como si pueden hacer otro tipo de canes (un border collie, por ejemplo).

En mi experiencia, todos los mastines que he trabajado y con los que he convivido me parecen poco activos, de carácter tranquilo, pacientes y protectores. Además, se integran bien en las familias y, aunque suelen ser perros algo desconfiados, llevan esa características con mucha «pata izquierda». Con un guía en el que puedan confiar, eso nunca es un problema.

2. El pastor alemán, un todoterreno

El pastor alemán es una de las razas más versátiles que existen. Y yo no soy objetivo. Es mi perro favorito, siempre lo ha sido, y a medida que lo he visto en deportes, trabajo policial y en familia, lo he confirmado una y otra vez… Su flexibilidad es algo que me enamoró y siempre digo que yo nunca he podido hacer tantas cosas con ningún otro animal o razas de perro.

Desde mis inicios en el mundo del perro, el pastor alemán ha sido un compañero o compañera, y ojalá siga siéndolo: Dana, Foc, Samantha… Gracias a ellos, me he profesionalizado, hemos explorado juntos todo tipo de entrenamientos en obediencia, juegos y modificación de conducta.

La palabra es versatilidad. No hay actividad que un pastor alemán no pueda hacer; es inteligente, tiene disposición y eso lo hace un todoterreno que puede hacer de todo, aunque no sea el mejor en nada. ¿Tiene algo malo? ¡Tiende a ladrar o gimotear bastante!, un comportamiento asociado a la frustración, pero esto viene en el pack, como las vocalizaciones de los huskies.

3. El labrador retriever, la sencillez hecha perro

El labrador retriever es una raza conocida por su carácter sociable, predecible y leal. Aunque nunca he tenido uno de compañero, he trabajado con más de 50 labradores a lo largo de estos años, y siempre me han impresionado por su estabilidad y fiabilidad.

Siempre he querido un labrador, pero nunca he dado el paso. En parte, porque su previsibilidad me ha parecido algo menos emocionante (y no lo digo en broma), pero esta es una de sus mayores virtudes. ¿Es perfecto para perros y familias primerizas? Su fama habla por sí misma.

Son sociables y trabajadores, se integran rápido en la familia y tienen una enorme predisposición para aprender tanto con refuerzos (premios) de comida y juego. Las líneas de trabajo, en particular, son ideales para quienes buscan un perro activo.

Como único punto destacable, es fundamental establecer pautas claras desde el principio para evitar que su sociabilidad se convierta en demandas constantes de atención o falta de límites.

El mastín, el pastor alemán y el labrador representan tres maneras distintas de disfrutar de un compañero canino: desde el guardián protector hasta el todoterreno versátil. Con la educación adecuada, cualquiera de estas razas de perro puede convertirse en el compañero ideal.

Y si me tengo que quedar con una… ya te puedes imaginar con cual también.

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