Estos años (y lo he comprobado, como educador), el CBD ha ido cogiendo fuerza como suplemento para perros. Hay estudios (serios) que afirman que el CBD para perros funciona (con resultados limitados) y que, en cierto modo, explican su actual éxito en el mercado.
A menudo, se desconoce en qué situaciones puede resultar de ayuda o qué lo diferencia de otros fármacos o suplementos (nutracéuticos) tradicionales. Por todo ello, vamos a analizar el CBD para perros desde una óptica basada en la evidencia y como lo que es:
- un nutracéutico con potencial,
- útil en casos concretos de estrés puntual o mantenido.
Desde la medicina del comportamiento, no puede afirmarse que sustituya tratamientos farmacológicos ni a la medicina veterinaria, así como tampoco es una «solución mágica» frente a problemas de comportamiento. Lo que es: una herramienta natural y eficaz, si se usa bien.
Qué es el CBD (y por qué se considera un nutracéutico)
El cannabidiol (CBD) es uno de los más de 100 compuestos presentes en la planta Cannabis sativa. A diferencia del THC (tetrahidrocannabinol), no tiene efectos psicoactivos y su uso se ha extendido como suplemento para mejorar el bienestar físico y emocional, tanto en humanos como en perros.
En humanos, se ha podido demostrar que es eficaz contra la epilepsia (también en perros) y, pese a ciertos conflictos de interés en algunos estudios promovidos por fabricantes de CBD (aquí, la youtuber La Hiperactina hace un análisis detallado) parece prometedor frente a la ansiedad y el dolor.
En el ámbito veterinario, por razones similares, se considera como un nutracéutico (como puede ser Zylkene, cuyo preparado con proteína de la leche materna promueve efectos calmantes, por ejemplo), un suplemento de origen natural con posibles beneficios terapéuticos. No es un fármaco y su papel principal es el de apoyar procesos fisiológicos relacionados con el estrés, el sueño, el dolor o la inflamación.
Los formatos más comunes son aceites, cápsulas y snacks funcionales, con distintas concentraciones. En España y la UE, los productos con CBD derivados del cáñamo (con menos del 0,2% de THC) pueden comercializarse si cumplen con la normativa de seguridad alimentaria y etiquetado. No obstante, su uso veterinario todavía no está regulado oficialmente por la AEMPS, aunque se tolera si los productos cumplen los criterios de legalidad.
El sistema endocannabinoide
Todos los mamíferos, incluidos los perros, tienen un sistema endocannabinoide (SEC). Según Silver (2019), en su revisión sobre el SEC, este sistema está implicado en funciones clave como la regulación del estrés y la ansiedad, el apetito, el sueño, la inflamación y la percepción del dolor. El SEC está formado por receptores CB1 y CB2, moléculas que el cuerpo produce de forma natural (endocannabinoides), y enzimas que regulan su actividad. El CBD no se une directamente a esos receptores, pero modula su respuesta y puede aumentar la disponibilidad de endocannabinoides como la anandamida, una sustancia vinculada al placer y la calma.
En perros, los receptores CB1 se encuentran sobre todo en el sistema nervioso central, mientras que los CB2 están presentes en el sistema inmunológico. Gracias a esta distribución, el CBD puede tener efectos ansiolíticos, antiinflamatorios y anticonvulsivos, dependiendo del contexto y del individuo.
Por lo tanto, todo ello indica que el CBD puede ser un complemento útil y con base funcional, tanto en terapias para prevenir o controlar el dolor como en intervenciones en problemas del comportamiento.
¿Cuándo puede ayudar el CBD en perros?
De nuevo, hay que precisar que no tenemos estudios concluyentes, pero cada vez existe una mayor evidencia vinculada a los beneficios del CBD en situaciones de estrés puntual o crónico.
En situaciones de estrés puntual, como visitas al veterinario, pirotecnia, tormentas o cambios de rutina, el CBD puede actuar como un modulador del estado emocional, reduciendo el nivel de activación sin sedar al animal.
A su vez, en situaciones de estrés crónico o mantenido (por ejemplo, la ansiedad por separación, inseguridad generalizada, dificultad para adaptarse a nuevos entornos) o terapias de comportamiento, donde los niveles de estrés residual se mantienen muy altos, el CBD puede funcionar como un elemento más de enriquecimiento ambiental, reduciendo la intensidad del malestar emocional y facilitando nuevos procesos de aprendizaje y habituación.
Evidencia científica del CBD para perros
Varios estudios recientes han analizado el potencial del CBD en perros, con resultados prometedores. La lista es notablemente más extensa, pero algunos de los más relevantes son:
Gamble et al. (2018), donde se demostró que el CBD mejoró significativamente la actividad y el confort de perros con osteoartritis tras cuatro semanas de uso.
McGrath et al. (2019). Un equipo de la Universidad Estatal de Colorado halló una correlación que relacionaba el CBD con una reducción del 33 % en la frecuencia de convulsiones en perros con epilepsia idiopática.
Asimismo, aunque faltan estudios controlados, hay encuestas a grupos grandes de guías y tutores (Kogan et al., 2020) que han apuntado que las familias perciben una mejora en la ansiedad general y por separación cuando sus perros han sido tratados con CBD.
A pesar de estos datos positivos, los expertos advierten de la necesidad de más ensayos clínicos con grupos grandes, formulaciones estandarizadas y medición objetiva de resultados. No todos los productos funcionan igual ni todos los perros responden de la misma manera. Además, siguen existiendo limitaciones en relación con el tamaño de las muestras, las formulaciones y la ausencia de una regulación estandarizada.
Antes de probar el CBD para perros
Antes de usar CBD con tu perro, ten en cuenta lo siguiente:
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Consulta siempre con tu veterinario, especialmente si tu perro ya está recibiendo algún tipo de tratamiento
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Asegúrate de que el producto esté certificado y analizado por laboratorios independientes. Muchos suplementos no indican con precisión su contenido real de CBD
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Empieza con dosis bajas y observa la respuesta durante varios días. La dosificación puede variar mucho según el peso, el metabolismo y la sensibilidad individual, por lo que es importante ser bastante conservadores aquí.
En cualquier caso, desde 2017, la Organización Mundial de la Salud emitió una declaración en la que decía que, en general, el CBD se tolera bien (con un buen perfil de seguridad: o sea, se considera seguro). Si bien existen casos poco frecuentes de humanos y animales que han experimentado efectos secundarios, en general se considera seguro.
El CBD no es una solución mágica, pero puede ser una herramienta eficaz y segura cuando se utiliza bien. Como nutracéutico, tiene el potencial de reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional de nuestros perros, especialmente en situaciones concretas y (siempre) como parte de un enfoque más amplio. La clave está en informarse, elegir productos de calidad y entender que cada perro es único. El CBD no sustituye al trabajo de fondo ni al análisis funcional del comportamiento, pero puede facilitarlo en muchos casos.
Bibliografía
Gamble, L. J., Boesch, J. M., Frye, C. W., Schwark, W. S., Mann, S., Wolfe, L., Brown, H., Berthelsen, E. S., Wakshlag, J. J. (2018). Pharmacokinetics, safety, and clinical efficacy of cannabidiol treatment in osteoarthritic dogs. Frontiers in Veterinary Science, 5, 165. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fvets.2018.00165/full
Kogan, L. R., Hellyer, P. W., Downing, R., & Schoenfeld-Tacher, R. (2019). US Veterinarians’ Knowledge, Experience, and Perception Regarding the Use of Cannabidiol for Canine Medical Conditions. Frontiers in Veterinary Science, 6, 413. https://www.mdpi.com/2076-2615/9/9/686
McGrath, S., Bartner, L. R., Rao, S., Packer, R. A., & Gustafson, D. L. (2019). Randomized blinded controlled clinical trial to assess the effect of oral cannabidiol on seizure frequency in dogs with idiopathic epilepsy. Journal of the American Veterinary Medical Association, 254(11), 1301–1308. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36209995/
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2018). Cannabidiol (CBD) Critical Review Report. Expert Committee on Drug Dependence – Fortieth Meeting. WHO. DOI: 10.13140/RG.2.2.13488.48640
Silver, R. J. (2019). The Endocannabinoid System of Animals. Animals 2019, 9(9), 686. https://www.mdpi.com/2076-2615/9/9/686

