El lunes hubo un apagón total. Si sabes qué lo causó, habla con Red Eléctrica y las comercializadoras, que andan pasándose la pelota. Como comentaba en YouTube, «no fue un apocalipsis, ni tampoco una bendición. Pero sí fue un día distinto.» Para muchas personas, fue un verdadero caos; sin embargo, es irónico que, con tintes pandémicos, para muchos perros, fue uno de sus mejores días en mucho tiempo.
Durante esas horas sin pantallas, sin prisas, sin la rutina de siempre, algunos perros vivieron algo que, aunque breve, siempre resulta revelador: más tiempo con sus guías y tutores, paseos más largos, momentos de calma compartida. Pero ¿necesitamos un «blackout» de estos para ofrecerles una vida más rica? Voy a hablarte de algunas actividades para hacer con tu perro y de lo más curioso de todo: en absoluto dependen de un apagón, pero podrían transformar vuestro díaa día… y normalmente, nunca hay tiempo.
Actividades para las que nunca encuentras tiempo…
El lunes salió a pasear por la montaña al perro gente que no la pisaba desde 2020-2021. A menudo, para esos animales, todos los paseos son iguales, por las mismas calles, a las mismas horas y con expectativas similares (sean las que sean). Sin móvil, correo electrónico ni tele, hay quien descubrió que podía alternar rutas en el entorno urbano, pero también salir al campo, bosque, playa o montaña. Porque hay gente que tiene zonas naturales (y naturalizadas) a tres pasos y no las pisa ni por equivocación.
Y con esta idea, voy a proponerte algunas actividades para hacer con tu perro, que, probablemente, conoces (no hay nada disruptivo y rompedor), pero para las que no sueles reservar ni un día al año. ¡A ver si consigo hacer que cambies de opinión!
Paseos variados, con propósito
Para empezar, debemos entender que cada entorno aporta estímulos nuevos que enriquecen la experiencia sensorial del perro. Además, puedes plantear distintos tipos de paseo: de exploración libre con correa larga, de socialización con otros perros, de ejercicio físico más intenso (deportivos) e incluso paseos pensados para trabajar obediencia en contexto real.
Obediencia básica canina, que sea funcional
Asimismo, el entrenamiento no debe quedarse en “sienta” o “quieto” antes de salir por la puerta. Puedes integrar comandos de obediencia básica o avanzada en tu día a día, haciendo que tu perro participe activamente en las rutinas cotidianas. Desde esperar en los pasos de peatones hasta buscar objetos por casa. Si te interesa este tema, te animo a leer sobre ejercicios de obediencia, clicker training, condicionamiento clásico y operante, para empezar.
Trabajos de propiocepción y control corporal
Incluir superficies inestables o con texturas diferentes (colchonetas, rampas, madera, piedras, hojas secas…) ayuda a que tu perro tome conciencia de su cuerpo. No hace falta que te compres un carajo: ve cerca de una zona rocosa; luego, a la playa (que todavía es abril), después a un espacio embaldosado u hormigonado…
Por descontado, puedes incluir también ejercicios de propiocepción concretos (en casa, o fuera) para mejorar el equilibrio, fortalecer músculos y divertiros como un binomio molón. Además, para perros inseguros suele ser un complemento (¡trabaja progresivo!) muy chulo para que ganen conciencia corporal y seguridad.
…para hacer con tu perro
Y sin ser el típico educador canino pesao’ que te está diciendo cada dos por tres que hagas cosas con tu perro (yo soy el que repite: «Ve a la montaña», como un loro), juega con tu perro. ¿Cuánto tiempo, dinero y espacio ocupan los juguetitos de enriquecimiento ambiental en casa? ¿Y tanto cuesta jugar un rato con un mordedor?
Juego cooperativo, muerde que te muerde
El juego no tiene por qué ser solo correr detrás de una pelota, pero tampoco juegos de olfato, resolución de problemas o interactivos. Puedes jugar cuerpo a cuerpo con tu perro y enseñarle a modular la intensidad (si se pasa, paramos el juego) o canalizarlo a dos pullers, una pelota con cuerda o un motivador.
Consejo extra. Céntrate en que el juego sea compartido (gana uno, gana el otro), no competitivo (tienes un short útil aquí debajo).
Planes sociales orientados al bienestar canino
Salir a nadar juntos, visitar entornos tranquilos, pasar una tarde relajados en una zona de hierba… Construir vínculo no es una fórmula matemática (ni entre personas, ni con tu perro). Los mejores planes surgen cuando conoces la personalidad de tu perro, sus intereses y las necesidades reales que tiene. A mi podenco mestizo le encanta el agua y zonas amplias por las que correr, pero eso le da igual a mi mastín o a la husky, ¿entiendes lo que quiero decir?
No siempre podemos conducir media hora para que nuestro perro visite otras zonas, pero quizá podemos hacerlo algunas veces. Igual que priorizar las actividades que tu perro quiere hacer, estén estas orientadas a la calma, al contacto, a la manada o a la dirección del paseo.
En fin, que el apagón puso en pausa muchas rutinas humanas, pero también abrió un paréntesis que benefició a un montón de perros. Sin pantallas ni horarios estrictos, muchas familias compartieron más tiempo de calidad con sus animales, lo que se tradujo en bienestar. Estas actividades no son un recurso para momentos excepcionales: en realidad, pese a las modas de «cansar rápido a mi perro» y «agotar a mi perro con estos ejercicios», las prácticas aplicables al día a día, deben tener un sentido en su rutina.
La clave. Repito. Observar las necesidades reales de cada perro y adaptar el entorno a su favor, no al revés.
Spoiler: no hacen falta más apagones ni pandemias para empezar.
Si te gusta lo que estás leyendo, puedes apoyarnos para seguir creando más contenido de calidad invitándonos a un café o a través de Patreon.

