Preguntas clave antes de adoptar a un perro

¿Te estás planteando aumentar la familia con un miembro de cuatro patas? Adoptar un perro es una decisión maravillosa, pero antes de tirarte a la piscina hay una serie de preguntas que debes hacerte.

Antes de adoptar a un perro, hazte estas preguntas

#1. ¿POR QUÉ QUIERES adoptar a un perro?

Los motivos para compartir tu vida con un animal pueden ser varios, pero asegúrate de que son los correctos. Por ejemplo, mucha gente intenta superar una ruptura o la pérdida de un ser querido (ya sea una persona u otra mascota) con otro animal. Pero esto no siempre es lo más recomendado: si has salido de una relación y te sientes solo, adoptar un perro puede ayudarte mucho o todo lo contrario. En este tipo de casos es cuando más precaución debes tener al responder a las preguntas que te planteamos en este post.

También hay que tener cuidado si quieres adoptar una mascota para tu familia: es habitual encontrarse con padres que quieren un perro para su hijo o hija, pero no se paran a pensar sobre quién recaerá la responsabilidad principal de mantener al animal en el mejor estado.

Preguntas ANTES de adoptar a un perro

Así que ya sabes: reflexiona atentamente sobre por qué quieres compartir tu vida con un peludo antes de pasar a la siguiente pregunta.

#2. ¿Tu día a día TE PERMITE TENER UN PERRO?

Antes de adoptar un perro, piensa en cómo es tu día a día. ¿Qué horarios de trabajo tienes? ¿Son compatibles con tener un perro que necesita salir a pasear varias veces al día, socializar con otros animales, etc.? Y tu tiempo libre ¿a qué lo dedicas? ¿Te encanta viajar, salir a los sitios más de moda con tus amigos o eres más de camping, viajes en carretera y naturaleza?

Si tus hobbies no son aptos para perros o el trabajo te tiene fuera de casa durante 10 o 12 horas al día, quizá deberías replantearte tu decisión de adoptar un perro. Porque si no tienes demasiado tiempo para él o ella, probablemente vuestra relación acabe haciéndoos poco felices a ambos… Y no es eso lo que buscas, ¿verdad?

Otra cosa que debes tener en cuenta, si ya tienes claro que un perro encaja en tu estilo de vida, es si puedes tenerlo en casa sin problemas. Muchas comunidades de vecinos ponen pegas al hecho de que viva un perro en la escalera, así que mejor infórmate primero —sobre todo si en tu edificio no hay más perros— para evitarte problemas. Del mismo modo, si vives de alquiler tendrás que hablar con el propietario de tu vivienda para que luego no te lleves sorpresas desagradables.

#3. ¿QUÉ TIPO DE PERRO quieres adoptar?

Esta es una duda MUY importante: cachorro frente a adulto, perro de raza frente a mestizo. Como siempre decimos, adoptar a un perro por su raza es una estupidez a no ser que busques un perro con unas características concretas, para una actividad concreta (por ejemplo, una raza rastreadora para dedicaros a la detección). En lo que deberías fijarte es en si tu estilo de vida es más acorde con un perro activo o con uno más calmado, más introvertido o más extrovertido.

Sobre adoptar a un cachorro o un perro adulto, no te dejes llevar solo por lo “adorables” que son de pequeños; razones con más peso pueden ser: que no tienen un posible pasado traumático detrás y podrás educarles desde cero. Como contrapartida, si el cachorro ha sido separado muy joven de su madre y hermanos puede presentar problemas con los que tendrás que trabajar para que sea un perro equilibrado:

  • Si la impronta falla, tu cachorro puede no saber leer las señales de otros perros. Eso significa que no sabrá interpretar su lenguaje corporal
  • Puede no aprender a inhibir la mordida
  • Puede no saber presentarse a otros perros o socializar de una forma adecuada

Además, un cachorro se traduce en una dedicación diaria de varias horas al día, pautas educativas, enseñarle los límites, altos niveles de energía… Con un perro adulto, buena parte de todo esto ya estará superado.

Foc_adopción_perro_2016
Este es Foc, un perro con leishmania que adopté en 2016. Antes de adoptar un perro, ¡plantéate si su ritmo encaja con el tuyo!

#4. ¿PODRÁS CUIDAR de un perro durante TODA SU VIDA?

La vida media de un perro está entre los 11 y los 15 años, con una variación considerable entre cada individuo. Eso significa que durante ese tiempo tendrás que correr con gastos de alimentación, vacunas, visitas inesperadas al veterinario, seguro de responsabilidad civil, juguetes… Y, por supuesto, compartir tus vacaciones con él o ella, o buscar una residencia canina donde poder dejarle con toda la tranquilidad (lo que supone un gasto extra).

Antes de adoptar un perro: recomendaciones finales

Por último, debes tener en cuenta que todo perro adoptado necesita adaptarse a su nuevo hogar. Hasta ahora su casa ha sido la protectora y le toca no solo acostumbrarse a ti y a tu familia, sino aprender nuevas normas, establecer rutinas diferentes y, por supuesto, crear un vínculo con vosotros. Puede que no te lo hayas planteado, pero para el perro es una situación muy estresante en la que deberéis hacer acopio de paciencia para que todo sea más fácil.

Si has leído hasta aquí y sigues teniendo claro que quieres compartir tu vida con un compañero de 4 patas, ¡enhorabuena! Acércate hasta la protectora y… ¡Conoce a tu nuevo mejor amigo!

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