Cómo hacer que tu perro no coma cosas del suelo

Cómo hacer que tu perro no coma cosas del suelo

Este es un artículo complicado. Se puede hacer sencillo, y hablar de enseñarle un «no», un «deja» (a soltar objetos) y controlar qué hace tu perro, pero no te va a aportar un carajo (o poco). La razón es compleja también: hacer que tu perro no coma cosas del suelo es similar a hacer que deje de ladrar (y vaya tocho, os preparé).

Hay mil razones, y generalizar no lo arregla.

Dicho esto, si tu perro coge muchas basurillas del suelo, deberías:

La lista sería más larga, pero creo que esto es lo que más me encuentro. A menudo, las estrategias de protección de recursos pueden ir hacia «engullir» o tratar de proteger un objeto o alimento que hayan encontrado: confrontar siempre generará más problemas, por lo que lo deberías evitar si no es algo de «vida o muerte» (grave, pero grave de verdad: no comerse un zurullo, que es asqueroso, pero puedes generar más problemas dependiendo de tu reacción).

¿Por qué come cosas del suelo?

Si no quieres que tu perro coma cosas del suelo,

  1. se trata de enseñarle límites,
  2. que hay otras formas de obtener recompensas (y de más valor) y
  3. que, en algunas circunstancias, sí podrá acceder a ello, bajo tu supervisión: esto facilita la vida, mogollón.

Por el contrario, pese a lo que hayas oído:

Primero, evita la sobrexposición

Si tu perro se come todas las mierdas del campo, literal o figuradamente, no puede ir suelto ahora. O sea, para enseñar a un perro a que no haga algo, no debería poder hacer ese algo.

Si le suelto, y se come una caca, se va a reforzar esa conducta. Y ya está.

  • Evita la exposición sin control. Si el perro coge objetos o comida del suelo, la tendencia se mantendrá o aumentará. Por ello, pasear un tiempo atentos a lo que hace tu perro (ofreciendo cierta libertad) y tratando de retirar la atención antes de la aparición del comportamiento, ayudará. Por ejemplo: se encuentra una caca de gato, pero tú llamas a tu perro, premias y seguís andando. 
  • Supervisa el entorno. Asegúrate de que tu perro no tenga acceso a zonas con basura u objetos peligrosos.El uso de bozales para evitar esto... bueno, lo tratamos al final. Puede ser útil, sobre todo, si el perro ya ha adquirido el comportamiento, pero con matices.
  • Crea comportamientos alternativos, como un sembrado, un rastreo o un olisqueo en el que marcas el inicio del ejercicio con una palabra: en ese contexto, «busca» puede significar rastrear comida, lo que puede hacer menos probable que el perro busque en otras circunstancias o contextos. ¿Seguro? No. Dependerá de los aprendizajes de tu can.

(Ante la duda, para olfateos, trabaja con alfombra de olfato durante un tiempo.)

Segundo, para que no coma cosas del suelo te ayudará…

Cuanto más control (que no autocontrol, que no te engañen, porfi) tengas sobre tu perro y su entorno, más fácil será solucionar este problema.
Y un punto clave en relación con esto… es que para tu perro (carnívoro oportunista) comer deshechos no es un problema en sí mismo. Te comento esta «cerdada», porque te ayudará a entender el núcleo del problema (creo).
  • Marcar a tu perro un límite claro, como un «no» o un marcador de ausencia de reforzamiento (MAR), es decir, «no vas a poder hacer eso» servirá para que sepa a que atenerse (siempre que el «no puedes hacer eso» se cumpla, y no pueda hacerlo; distinto es que le digas «no» y se coma un tordo)
  • En paralelo, tener trabajado con tu perro un «coge» y «suelta» objetos, puede ser una buena forma de ofrecerle alternativas: por ejemplo, tu perro suelta un hueso podrido que ha encontrado y tú le premias con salchichas, masticación o una breve sesión de juego
  • Por último, premiar otros comportamientos alternativos al que tú no quieres que suceda, hará más probable que venga a pedirte golosinas o juego y menos probable que coja zurullos del suelo o intente romper bolsas de basura

Dicho esto, el gran problema que tenemos aquí.

Tercero, ¿por tu cara bonita?

Tú quieres que tu perro deje un hueso, que para él son 500 euracos en el suelo de la plaza, y que venga contigo… por tu cara bonita.

Lo siento, pero eso no funciona así, en realidad. Tu perro puede ignorar un premio/reforzador, pero lo hará…

  1. por el vínculo que os une
  2. porque hay una alternativa mejor (esto se conoce como contraste conductual positivo), que no tiene por qué estar siempre presente (es decir, puede aprender que, a veces, viene algo mejor y, a veces, no, o sea, por reforzamiento intermitente: con tiempo, y trabajo).

Entonces… gritarle «noes», decirle «suelta» o meterle la mano en la boca son… muy malas ideas, tanto porque te estás cargando el vínculo como porque estás empeorando el pronóstico a largo plazo.

Algunos ejemplos:

  • Familias que meten la mano en la boca de su cachorro todo el tiempo, y el cachorro empieza a engullir basuras sin saber si son 500 euracos o una moneda de 2 céntimos: su miedo es perder reforzadores
  • Tras varias repeticiones donde han perdido el acceso a algo positivo, empiezan a huir con el objeto, cuando van sueltos
  • Empiezan a proteger objetos por miedo a perderlos

No luches por los recursos: haz intercambios, para que no coma cosas del suelo

Todas estas situaciones pueden solucionarse, con relativa facilidad, mediante programas de intercambio. Si no hay vínculo, si no hay refuerzo real… tu perro no va a dejar ese hueso ni aunque se lo pida la reina de Inglaterra (que le encantaban los corgi, por cierto). El trabajo real no está en gritar más fuerte, sino en construir alternativas que le merezcan la pena.

Si no las hay, estás pidiendo un imposible.

Y te confieso algo. Con uno de mis últimos perros, yo tenía un problema de ingestión de heces de gato. ¿Y qué hice? Pues, además de controlar el entorno, durante un tiempo, asumí que, si quería llevarlo suelto, quizá podía acceder sin mi permiso, así que trabajé que viniese a mí antes y, entonces, yo premiaba y le daba «salida» (y se comió, varios días, varias cacas).
Y no, tu perro no se ha vuelto un egoísta ni un «cabronazo» con patas. Lo que ocurre es que ha aprendido que, si no corre o no se traga lo que encuentra, lo pierde. Así que, lo más efectivo no es pelear por los recursos, sino enseñarle que contigo no pierde, gana: que suelte porque tú le vas a dar algo mejor o, al menos, igual de bueno. El intercambio no es un truco: es una forma de construir confianza (y que no coma cosas del suelo).

En conclusión, si tu perro sigue comiendo cosas del suelo, no pienses solo en controlarlo: piensa en enseñarle otra forma de relacionarse con su entorno… y contigo.  A veces será cuestión de salud, otras de rutina, y casi siempre de cómo ha aprendido a comportarse contigo y con el mundo. No hay fórmulas mágicas, pero sí caminos claros: prevenir, reforzar, supervisar y educar desde la confianza. Lo demás, por muy viral que sea, son parches.

Si te ha pasado, tranquilo: hay solución, pero necesita tiempo y estrategia. En el blog tienes más recursos (suelta y llamada pueden ser buenas bases) y, si lo necesitas, también puedo acompañarte.

Deja una respuesta

Compártelo:

Entradas relacionadas

¿Te envío contenido muy animal? Sin spam. ;-)