Este es un artículo complicado. Se puede hacer sencillo, y hablar de enseñarle un «no», un «deja» (a soltar objetos) y controlar qué hace tu perro, pero no te va a aportar un carajo (o poco). La razón es compleja también: hacer que tu perro no coma cosas del suelo es similar a hacer que deje de ladrar (y vaya tocho, os preparé).
Hay mil razones, y generalizar no lo arregla.
Dicho esto, si tu perro coge muchas basurillas del suelo, deberías:
- Asegurarte de que su rutina está enriquecida y, cada día, recibe estimulación física y mentalmente
- No tiene problemas de salud, que generen «conducta de pica», por ejemplo
- Entiende los límites (o sea, no es un cachorro explorando que no sabe lo que puede y no puede coger) o ha aprendido a «robar» o a «proteger recursos»
La lista sería más larga, pero creo que esto es lo que más me encuentro. A menudo, las estrategias de protección de recursos pueden ir hacia «engullir» o tratar de proteger un objeto o alimento que hayan encontrado: confrontar siempre generará más problemas, por lo que lo deberías evitar si no es algo de «vida o muerte» (grave, pero grave de verdad: no comerse un zurullo, que es asqueroso, pero puedes generar más problemas dependiendo de tu reacción).
¿Por qué come cosas del suelo?
Si no quieres que tu perro coma cosas del suelo,
- se trata de enseñarle límites,
- que hay otras formas de obtener recompensas (y de más valor) y
- que, en algunas circunstancias, sí podrá acceder a ello, bajo tu supervisión: esto facilita la vida, mogollón.
Por el contrario, pese a lo que hayas oído:
- No se trata de intentar mantener la atención de tu perro durante todo el paseo (eso no lo consigue ni César Millán a correazo limpio)
- Tampoco se trata de gritarle un «no» como si tus cuerdas vocales fuesen de titanio
- Y, en algunos casos, puede significar un trabajo de «rechazo de alimento» para que no coma del suelo, que deberías hacer con un profesional, la verdad, porque ya son palabras mayores
Primero, evita la sobrexposición
Si tu perro se come todas las mierdas del campo, literal o figuradamente, no puede ir suelto ahora. O sea, para enseñar a un perro a que no haga algo, no debería poder hacer ese algo.
Si le suelto, y se come una caca, se va a reforzar esa conducta. Y ya está.
- Evita la exposición sin control. Si el perro coge objetos o comida del suelo, la tendencia se mantendrá o aumentará. Por ello, pasear un tiempo atentos a lo que hace tu perro (ofreciendo cierta libertad) y tratando de retirar la atención antes de la aparición del comportamiento, ayudará. Por ejemplo: se encuentra una caca de gato, pero tú llamas a tu perro, premias y seguís andando.
- Supervisa el entorno. Asegúrate de que tu perro no tenga acceso a zonas con basura u objetos peligrosos.El uso de bozales para evitar esto... bueno, lo tratamos al final. Puede ser útil, sobre todo, si el perro ya ha adquirido el comportamiento, pero con matices.
- Crea comportamientos alternativos, como un sembrado, un rastreo o un olisqueo en el que marcas el inicio del ejercicio con una palabra: en ese contexto, «busca» puede significar rastrear comida, lo que puede hacer menos probable que el perro busque en otras circunstancias o contextos. ¿Seguro? No. Dependerá de los aprendizajes de tu can.
(Ante la duda, para olfateos, trabaja con alfombra de olfato durante un tiempo.)
Segundo, para que no coma cosas del suelo te ayudará…
- Marcar a tu perro un límite claro, como un «no» o un marcador de ausencia de reforzamiento (MAR), es decir, «no vas a poder hacer eso» servirá para que sepa a que atenerse (siempre que el «no puedes hacer eso» se cumpla, y no pueda hacerlo; distinto es que le digas «no» y se coma un tordo)
- En paralelo, tener trabajado con tu perro un «coge» y «suelta» objetos, puede ser una buena forma de ofrecerle alternativas: por ejemplo, tu perro suelta un hueso podrido que ha encontrado y tú le premias con salchichas, masticación o una breve sesión de juego
- Por último, premiar otros comportamientos alternativos al que tú no quieres que suceda, hará más probable que venga a pedirte golosinas o juego y menos probable que coja zurullos del suelo o intente romper bolsas de basura
Dicho esto, el gran problema que tenemos aquí.
Tercero, ¿por tu cara bonita?
Tú quieres que tu perro deje un hueso, que para él son 500 euracos en el suelo de la plaza, y que venga contigo… por tu cara bonita.
Lo siento, pero eso no funciona así, en realidad. Tu perro puede ignorar un premio/reforzador, pero lo hará…
- por el vínculo que os une
- porque hay una alternativa mejor (esto se conoce como contraste conductual positivo), que no tiene por qué estar siempre presente (es decir, puede aprender que, a veces, viene algo mejor y, a veces, no, o sea, por reforzamiento intermitente: con tiempo, y trabajo).
Entonces… gritarle «noes», decirle «suelta» o meterle la mano en la boca son… muy malas ideas, tanto porque te estás cargando el vínculo como porque estás empeorando el pronóstico a largo plazo.
Algunos ejemplos:
- Familias que meten la mano en la boca de su cachorro todo el tiempo, y el cachorro empieza a engullir basuras sin saber si son 500 euracos o una moneda de 2 céntimos: su miedo es perder reforzadores
- Tras varias repeticiones donde han perdido el acceso a algo positivo, empiezan a huir con el objeto, cuando van sueltos
- Empiezan a proteger objetos por miedo a perderlos
No luches por los recursos: haz intercambios, para que no coma cosas del suelo
Todas estas situaciones pueden solucionarse, con relativa facilidad, mediante programas de intercambio. Si no hay vínculo, si no hay refuerzo real… tu perro no va a dejar ese hueso ni aunque se lo pida la reina de Inglaterra (que le encantaban los corgi, por cierto). El trabajo real no está en gritar más fuerte, sino en construir alternativas que le merezcan la pena.
Si no las hay, estás pidiendo un imposible.
En conclusión, si tu perro sigue comiendo cosas del suelo, no pienses solo en controlarlo: piensa en enseñarle otra forma de relacionarse con su entorno… y contigo. A veces será cuestión de salud, otras de rutina, y casi siempre de cómo ha aprendido a comportarse contigo y con el mundo. No hay fórmulas mágicas, pero sí caminos claros: prevenir, reforzar, supervisar y educar desde la confianza. Lo demás, por muy viral que sea, son parches.
Si te ha pasado, tranquilo: hay solución, pero necesita tiempo y estrategia. En el blog tienes más recursos (suelta y llamada pueden ser buenas bases) y, si lo necesitas, también puedo acompañarte.

